Salud
26 de diciembre de 2025 | 13:30Por qué cuidar los dientes durante el embarazo es clave
Atención: esta noticia fue publicada hace más de 22 díasLos cambios hormonales del embarazo aumentan el riesgo de gingivitis y caries, por lo que mantener una buena salud bucal es clave para la madre y el bebé.
Los cambios hormonales y fisiológicos propios del embarazo pueden aumentar el riesgo de gingivitis y caries, por lo que mantener una buena salud bucal resulta clave tanto para el bienestar de la madre como para el desarrollo del futuro hijo.
Durante la gestación, el cuerpo experimenta una serie de adaptaciones destinadas a favorecer el crecimiento del feto. Estas transformaciones, mediadas principalmente por cambios hormonales, impactan distintos sistemas del organismo, incluida la salud oral, que responde de forma particularmente sensible a este nuevo equilibrio corporal.
Así lo explica la odontóloga Carolina Winter, docente de la Facultad de Odontología de la Universidad Andrés Bello, quien detalla que uno de los cambios más relevantes es el aumento del flujo sanguíneo hacia las encías producto de la elevación de hormonas como el estrógeno y la progesterona. Esta mayor irrigación, sumada a una respuesta inflamatoria modificada, hace que los tejidos gingivales reaccionen con mayor facilidad frente a la placa bacteriana. Como resultado, las encías pueden presentar enrojecimiento, inflamación y sangrado incluso frente a rutinas de cepillado habituales.
A este escenario se suman alteraciones en la cantidad y composición de la saliva, lo que puede disminuir su función protectora natural. La especialista advierte que las náuseas y vómitos frecuentes, especialmente durante el primer trimestre, también influyen negativamente en la salud bucal, ya que al disminuir el pH de la boca y aumentar su acidez se genera un entorno más propicio para la aparición de caries. A ello se agregan los cambios en la alimentación y una mayor frecuencia de ingestas, factores que incrementan el riesgo si no se refuerzan las medidas de higiene oral.
Respuestas inflamatorias exacerbadas
Las alteraciones hormonales propias de la gestación no solo incrementan la sensibilidad de las encías, sino que pueden potenciar respuestas inflamatorias exageradas. Un ejemplo de ello es el granuloma gravídico, una lesión benigna y localizada que puede aparecer en las encías durante el embarazo, asociada tanto a factores hormonales como a la presencia de placa bacteriana.
Frente a este contexto, Winter enfatiza la importancia de mantener una higiene oral estricta. El cepillado debe realizarse al menos dos veces al día con pasta fluorada y complementarse con el uso diario de hilo dental, una medida clave para controlar la placa bacteriana y reducir el riesgo de gingivitis y caries.
Controles odontológicos y cobertura GES
La especialista también subraya la necesidad de acudir a controles odontológicos durante el embarazo, indicando que el segundo trimestre es el período más recomendado para evaluaciones y tratamientos, ya que permite prevenir y abordar oportunamente posibles patologías.
En Chile, existe un programa de salud oral integral para la persona gestante que garantiza atención odontológica durante el embarazo, aunque se trata de un derecho que aún es poco conocido. La educación en salud oral, una alimentación equilibrada y la reducción de la ingesta frecuente de azúcares forman parte de este cuidado preventivo, considerando además que la atención dental durante esta etapa es segura y constituye un componente esencial del cuidado integral de la madre.
Señales de alerta
Existen señales que no deben ser normalizadas durante la gestación. El sangrado gingival frecuente o espontáneo, el dolor dental, la sensibilidad intensa, la movilidad de los dientes, la presencia de infecciones, supuración o un mal olor persistente en la boca requieren evaluación profesional. Lo mismo ocurre con lesiones en las encías que crecen rápidamente o sangran con facilidad, ya que postergar la consulta puede agravar problemas que son tratables de forma segura durante el embarazo.
El período posterior al parto tampoco está exento de riesgos. Winter explica que durante el puerperio pueden mantenerse o incluso intensificarse problemas bucales, especialmente si existieron caries no tratadas o inflamación gingival durante la gestación. Los cambios hormonales del postparto, junto con el cansancio y la disminución del tiempo destinado al autocuidado, pueden favorecer la progresión de enfermedades bucales si no se retoman los controles odontológicos.
Para la especialista, el cuidado de la salud bucal durante el embarazo y el puerperio trasciende a la madre. Una salud oral deficiente en la mujer se asocia a un mayor riesgo de caries tempranas en los niños, por lo que la gestación representa una oportunidad clave para promover hábitos de autocuidado y educación en salud oral, con un impacto positivo que se extiende a toda la familia desde los primeros años de vida.

