Salud
10 de noviembre de 2025 | 10:49Adolescentes y apuestas digitales: las trampas emocionales que esconden los juegos de azar en línea
Atención: esta noticia fue publicada hace más de 27 díasUn estudio advierte que el 14% de los jóvenes en Chile ha apostado online durante el último año. Expertos alertan sobre la falta de regulación y los riesgos emocionales asociados a las plataformas digitales.
El auge de las apuestas digitales entre adolescentes no solo revela la urgencia de un marco legal robusto, sino también la necesidad de una educación emocional y digital más profunda.
El estudio “Pantallas que atrapan. Radiografía del juego online en jóvenes chilenos”, realizado por la Corporación de Juego Responsable y la Red Preventiva Copreventive, muestra que el 14% de los jóvenes en Chile ha apostado online en el último año, mientras que un 11% de los adolescentes de entre 12 y 17 años ha participado en plataformas de azar. En el segmento universitario, el 58% reconoce haber apostado al menos una vez.
El docente de Psicología de la Universidad de O’Higgins (UOH), Nicolás González, advierte que el fenómeno refleja un cambio profundo en la forma en que los entornos digitales influyen en el bienestar emocional y la socialización juvenil. “Si un menor no puede entrar y apostar en un casino físico, ¿por qué sí puede hacerlo digitalmente?”, plantea el especialista, subrayando el vacío normativo que permite la exposición de adolescentes a dinámicas de riesgo.
Gratificación inmediata y conductas adictivas
González explica que el diseño de estas plataformas, basado en recompensas rápidas y estímulos constantes, activa mecanismos cerebrales asociados a la dopamina, generando conductas adictivas y reforzando la búsqueda de gratificación inmediata.
“Los adolescentes buscan recompensas instantáneas a través de las pantallas. En algunos casos, el juego se convierte en una vía de escape frente al estrés, la frustración o la soledad”, detalla el académico, quien asocia el fenómeno a una forma de autorregulación emocional mal canalizada.
El informe revela además que el 53% apuesta por ganar dinero, el 36% por aburrimiento y el 33% por curiosidad, cifras que —según el psicólogo— reflejan la búsqueda de validación y pertenencia en entornos digitales.
“Las apuestas se han normalizado entre los jóvenes, especialmente a través de la influencia de pares o figuras digitales. Se trata de una forma de integración social en comunidades virtuales donde el riesgo se disfraza de entretenimiento”, comenta González.
El especialista plantea que la respuesta no debe centrarse en la prohibición, sino en reeducar emocional y digitalmente a los jóvenes. “El desafío está en fomentar espacios colaborativos que promuevan la creatividad, la autoeficacia y el sentido de pertenencia de manera saludable. Se trata de enseñar a convivir con la tecnología sin depender de ella”, sostiene.
Prevención integral y regulación
González subraya que la solución requiere una estrategia coordinada entre familias, escuelas y Estado, basada en la prevención psicoeducativa, el acompañamiento parental y el fortalecimiento del compromiso escolar. “Reducir estas conductas exige reconstruir vínculos sanos y entornos protectores. El compromiso escolar y la comunicación familiar positiva pueden actuar como escudos frente al riesgo”, señala.
Finalmente, el académico insiste en la necesidad de avanzar hacia un marco legal robusto que regule el acceso de menores a plataformas de apuestas en línea. “No basta con educar; también debemos asegurar entornos digitales que no vulneren el desarrollo emocional ni social de los jóvenes”, concluye.

