Agro y ganadería
27 de noviembre de 2025 | 12:00Industria de la cereza ajusta estrategias para evitar repetir la crisis logística de la temporada pasada ante el Año Nuevo Chino
Atención: esta noticia fue publicada hace más de 10 días
Productores y exportadores afinan medidas para asegurar fruta grande, dulce y firme, evitando los problemas que sobrecalentaron el mercado el año pasado.
El impulso que las cerezas chilenas alcanzaron en China durante la última década —con un crecimiento de 507% en sus exportaciones— consolidó a este fruto como un regalo esencial para el Año Nuevo Chino, celebración que tradicionalmente valora el color rojo, la luz y el ruido como símbolos de buena fortuna. La coincidencia entre la cosecha nacional y la fecha del festival, sumada al tamaño, dulzor y capacidad de transporte del producto, posicionó a Chile como su principal proveedor.
Sin embargo, el auge también mostró sus riesgos. La temporada pasada, los puertos asiáticos se congestionaron, los envíos se acumularon y la fruta llegó pasada, lo que provocó una fuerte caída de precios. Para Rodrigo Carvallo, subgerente de Marketing e Innovación de Summit Agro Chile, el impacto fue evidente. “Fue una catástrofe. Y lo más probable es que ahora los volúmenes sean más o menos los mismos”, señaló.
Una temporada marcada por la incertidumbre
Para la Cherry Season 2025-26, los actores de la industria han definido ajustes clave: entregar fruta grande, colorida, de buen sabor, firme y con pedicelo verde, características valoradas por el consumidor chino. La instrucción a los productores ha sido clara: evitar cosechar calibres pequeños para no deteriorar los precios.
Carvallo explica que el escenario sigue siendo complejo, pero existen condiciones favorables para una mejor programación. “Estamos en estos momentos viviendo una etapa de incertidumbre en esta Cherry Season, pero se han realizado muchas acciones para que no se repita el desastre del año anterior”, afirmó. También destacó que el Año Nuevo Chino 2026 tendrá una fecha más tardía, celebrándose entre el 17 de febrero y el 3 de marzo, lo que “nos permite programarnos mejor”.
Cómo se construye una cereza de calidad
La presión sobre el desarrollo del fruto hace que la planificación agronómica sea determinante. Entre la floración y la cosecha transcurren apenas dos meses. Carvallo lo describe así: “Estas plantas, más que maratonistas, son de 400 metros planos, una carrera intensa, pero corta. Por lo tanto, los suplementos que les damos tienen que ser de alto nivel”.
Dentro de ese manejo, menciona tres productos que considera clave:
- Biosmart, para potenciar la generación de azúcares y lograr una cereza roja y dulce.
- Oasis, que protege a la planta del estrés térmico en pre y poscosecha.
- Puelche, fungicida que, según detalla, “más encima es benéfico desde el punto de vista de que no genera residuos”.
Aunque estos insumos pertenecen a la empresa donde trabaja el entrevistado, su mención responde exclusivamente a sus declaraciones textuales y al rol que cumplen en el manejo técnico, sin calificaciones promocionales.
Un mercado que lo apuesta todo a China
Actualmente, más del 90% de la producción nacional —unas 80.000 hectáreas plantadas desde Ovalle hasta Aysén— se destina al mercado chino, desplazando a compradores tradicionales de Estados Unidos y Europa. Las cerezas ofrecen ventajas frente a otras frutas: toleran mejor el viaje, presentan colores intensos y son percibidas como un regalo premium durante la Fiesta de la Primavera.
La industria busca ahora equilibrar la gran dependencia de un único mercado con una mejor planificación logística, cosecha ajustada y envíos de mayor calidad para evitar repetir los problemas que marcaron la temporada anterior.

