ACTUALIDAD
5 de abril de 2026 | 10:00

Por qué el sur de Chile adoptó antes los huevos de Pascua

  Atención: esta noticia fue publicada hace más de 9 días
Compartir

Cada año, en la semana previa al Domingo de Pascua, chocolaterías y supermercados en Chile incrementan la oferta de huevos de chocolate y nidos pascueros, concentrando sus ventas en los diez días previos a la festividad, con alzas que pueden superar el 40% respecto a semanas normales.

En el caso de los emprendimientos artesanales, la demanda suele ser aún más intensa, con quiebres de stock antes del sábado Santo, reflejando el arraigo creciente de esta tradición en el consumo nacional.

Sin embargo, la costumbre de regalar huevos de Pascua no es originalmente chilena. Sus raíces se encuentran en Europa central, especialmente en Alemania y Austria, donde el conejo de Pascua —Osterhase— forma parte central de la celebración, asociado a la entrega de huevos decorados que los niños buscan el domingo de Resurrección.

El simbolismo del huevo es incluso anterior al cristianismo, vinculado al renacimiento y la primavera en el hemisferio norte, aunque posteriormente fue incorporado por la Iglesia como representación de la resurrección de Cristo, dando origen a prácticas que con el tiempo se integraron al desarrollo de la industria del chocolate durante el siglo XIX.

En el sur de Chile, esta tradición tiene una historia distinta y más temprana que en el resto del país. Su presencia está directamente relacionada con el proceso de colonización alemana impulsado por el Estado chileno a partir de 1850, en la zona de Llanquihue.

Las familias provenientes de regiones como Baviera, Prusia y Silesia no solo introdujeron su arquitectura y gastronomía, sino también sus celebraciones, entre ellas el Osterfest, que incluía la elaboración de nidos, huevos pintados y, posteriormente, huevos de chocolate.

A diferencia de otras zonas del país, localidades como Puerto Octay, Frutillar y Puerto Varas mantuvieron estas prácticas de forma continua, transmitiéndolas entre generaciones incluso tras la pérdida del idioma alemán.

De este modo, mientras en gran parte de Chile la tradición del huevo de Pascua se masificó recién hacia fines del siglo XX y se consolidó con la industria en las décadas posteriores a 1990, en el sur ya formaba parte de la vida familiar desde el siglo XIX.

Diario de Puerto Montt | Fono: +56 9 96450093 | Email: verticetv@gmail.com

Powered by Global Channel
251352